Sliidee

martes, 23 de marzo de 2010

El X.

Contado por Cullen.

Ese tipo me dio mala espina. Hizo que el vello de la nuca se me erizara.
Nos pidió que saliéramos del auto con un gesto de la cabeza.
-Amor, no bajes. No me gusta la pinta que tiene -le dije.
-Pero es que a lo mejor esta perdido.
La mire seriamente.
-Vale, pero al menor peligro, sales corriendo, me has entendido?
-Ni que fuera un asesino en serie... -puso los ojos en blanco.
Bajamos, ella con paso decidido, yo, vacilante.
-Perdonen, pero es que soy nuevo en la ciudad, estoy perdido y vosotros tenéis pinta de saber hacia donde ir, les importaría decirme donde queda Central Park?
Sophia me dirigió una mirada de ''Te lo dije...''.
-Quieres que te llevemos? Vamos para allí... -ella siempre tan generosa y confiada.
-Perdona -dije mirando al hombre-. Cielo, podemos hablar un minuto? -no podía llamarla por su nombre frente a otras personas. Bastante bien se <> como para arruinarlo todo con su nombre.
-Claro. Disculpe -dijo mientras se daba la vuelta.
Hablamos entre murmullos.
-Pero tu estas loca? Como vas a ir por la vida subiendo a cada persona que se pierda al coche?
-Solo es alguien perdido. No te preocupes -susurro mientras me daba un fugaz beso. Después se di vuelta hacia el extraño-. Vamos, súbete.
La mitad del viaje fue tranquilo, en silencio. Yo tenia la mano de Soph bien sujeta entre la mía.
La quería tanto... Era como si yo estuviera hecho para pertenecerle. Desde la muerte de mamá pensé que nunca iba a volver a querer a alguien, que ya no tenía la capacidad, pensaba que iba a quedar soltero para el resto de mi vida, y terminaría mis días solo, en un asilo u algo de eso; pero no, desde que ella apareció en mi vida todo era diferente. Era como si hasta ahora hubiera visto la vida en blanco en negro, ella le había dado color, intensidad, un propósito...
-Detengan el coche -dijo una voz desde el asiento trasero.
Yo no podía voltear la cabeza, la que tenia que conducir, pero Soph si.
-Cull, detén el coche. -En su voz se filtro una nota de miedo que no había escuchado antes.
Apreté los frenos con fuerza y gire la cabeza bruscamente.
El sujeto apretaba la mano con fuerza alrededor de una cosa gris metálica: un revolver 9mm.
-Que piensas hacer con eso?! -estaba fuera de mis cables, claramente.
-Te bajas del coche inmediatamente, o le hago un agujero en la cabeza a Sophia.
-Que demonios...?! Como sabes quien es ella?! -pregunte mas alarmado que antes. No, el no podía ser...
Parecía que la razón de mi vida pensaba lo mismo, porque en su cara se podía ver un espantoso gesto de comprensión.
-Yo soy tu futuro. Déjalo, ven conmigo -le dijo a ella. Me rechinaron los dientes.
-Maldito hijo de p...
Pero no pude terminar de decir nada por que un dolor punzante en la pierna derecha me hizo aullar de dolor.
-Cullen! -chillo esa voz que tanto amaba.
-Si llegas a gritar o algo, la próxima bala va a ir en un lugar que no le va a dar tiempo de gritar a el. -Ahora la amenazaba a ella, genial.
Sophia trago saliva.
-Que quieres que haga? -no, no podía rendirse tan fácilmente.
Yo me sujetaba el muslo fuertemente, para no perder sangre, así que no pude mirarla para saber la expresión de su rostro.
El X, el maldito, no se me ocurrían nombres lo suficientemente malos para describirlo, soltó una risita de suficiencia.
-Muy bien, Sophia -la felicito. Por el rabillo del ojo pude ver que le acariciaba la mejilla-. Esto es lo que haremos. Vaso a dejar a tu novio aquí, en la calle. Seguro que alguien lo encuentra antes del anochecer, no te preocupes. Luego yo pondré un saco sobre tu cabeza para que no veas hacia donde nos dirigimos, y serás siempre mía, te parece?

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Espero que les guste el capitulo. Lo siento si es largo, pero es que me deje llevar por el momento.
Por favor díganle a la gente que se pase por el blog, nadie lo conoce, y la poca gente que lo conoce no comenta, entonces...
Gracias a todos los que me visitan y siguen.
Cuídense, Lali.

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